

Toda la vida conociéndote, toda la vida, desde niña, siempre estuviste ahí, BIOUTEIRO. Cuando era niña, corría en tu busca, para aliviar el picor que me producían las ortigas, recuerdo que restregaba las piernas con tus hojas, hasta que se me quedaban verdes. !Cómo calmaba!. Toda la vida conociéndote como nuestro querido BIOUTEIRO, todavía el olor de tus flores me recuerdan la niñez, un buen día buscando en Internet otras plantas, te encontré : SAUCO . No sabía que eras tú. Estás relacionado con la magia y la mitología de muchos países, tienes cualidades curativas para aliviar algunas de nuestras dolencias, también leí que tus bayas maduras son comestibles. Usaré tus flores secas para prepararme una infusión,. Mi querido SAUCO: !!Encantada de conocerte!!.