Pasé por delante de estos árboles miles de veces,
y nunca me fijé, hasta hoy, en las curiosas formas que dejan las cortezas cuando se mudan.
No sé si nuestros ojos ( los de todos, me refiero), las ven de la misma forma; yo voy a deciros lo que a mí me sugieren:
Corazones


Dromedario

Murciélago